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Seguros Hogar CaserLa solución es el seguro de hogar "Caser Hogar".

El mejor seguro de hogar en Caser, ademas contrata ahora mismo directamente con tu agente exclusivo, con todas las ventajas que esto conlleva. Trato personalizado, a la hora de un siniestro contactas y hablas directamente con el, evitando telefonos 902.

Ofrecemos Seguros para Pisos, Apartamentos, Chalet, Vivienda Unifamiliar, Casas de Campo, Casa de Labranza. Mejoramos tu precio y coberturas garantizado.

Olvídate de imprevistos que puedan afectar a tus bienes y a tu patrimonio. Si tiene solución ya no es un problema. Porque en Caser Seguros, queremos que te sientas como en casa.

 

No hay nada como el hogar.

En Caser sabemos que, a menudo, lo mejor de la vida es quedarse en casa. Por eso, hemos creado el Seguro de Hogar Caser Hogar, el seguro que te ofrece la cobertura más completa con la mejor calidad/precio del mercado. Porque tanto para ti, como para nosotros, no hay nada como el hogar. Este seguro tiene el objetivo principal de la protección del asegurado contra aquellos riesgos que puedan poner en peligro sus bienes y aquellos que puedan provocar una disminución de su patrimonio como consecuencia de reclamaciones de terceras personas.

Nuestra nueva gama de productos para el Hogar, tres posibilidades las cuales te permiten contratar la opción que mas se adapte a tus necesidades:

 

Caser Hogar Esencial

Producto de sencilla comercialización con las coberturas básicas más importantes. Ideal para clientes que buscan un producto con un precio muy competitivo. Ver detalles...


Caser Hogar Integral

Producto de gama media con amplias coberturas.     Ver detalles...


Caser Hogar Prestigio

Producto de gama alta con coberturas más elevadas y que facilita al cliente una máxima protecciónVer detalles...

Como Elegir

 

Claves para elegir el mejor seguro para su Hogar

Nuestra casa suele ser la inversión de nuestra vida. No nos la juguemos. Contratar un buen seguro es importantísimo. Los hay para todos los gustos y precios, pero no se trata sólo de elegir el más barato, sino de asegurarnos de que tenga las coberturas que a nosotros nos interesan.

¿Qué es un seguro de hogar?
Un contrato con una compañía que cubre los principales riesgos que afectan a la vivienda familiar y la responsabilidad civil de quienes viven en la casa. 
El seguro de hogar suele llamarse multirriesgo por la amplitud de sus coberturas.

¿Qué puede cubrir?
El continente. Son los elementos que componen la vivienda: cimientos, muros, techos, ventanas… El capital que debemos asegurar es el valor de lo que supondría reconstruir la vivienda entera, pero sin tener en cuenta el valor del suelo sobre el que está edificada.

El contenido. Los bienes, como mobiliario, joyas, enseres, alfombras… que se encuentren dentro de la vivienda.

La responsabilidad civil. Garantiza las indemnizaciones que tuviera que pagar algún miembro de la familia por los daños materiales o físicos causados por sus actos u omisiones. 

La defensa jurídica. Cubre los gastos que puedan derivarse de un juicio: abogado, procurador, fianza, peritaje… por daños materiales o físicos causados por actos u omisiones de los residentes en la vivienda asegurada.

Y mucho más. La mayoría de los seguros de hogar incluyen asistencia en viaje, robo en la calle, uso fraudulento de tarjetas…

¿A quién le interesa contratarlo?
A toda persona que resida en una vivienda, sin excepción, sean propietarios o inquilinos. 

El propietario de una vivienda debe asegurar el continente, la responsabilidad civil y la defensa jurídica. Si alquila su casa sin muebles, tal vez no le interese asegurar el contenido, pero sí hacer un seguro de alquiler.

El inquilino debe asegurar sus bienes (contenido), la responsabilidad civil para con el propietario y con terceras personas y su defensa jurídica; para ello cuenta con seguros específicos para inquilinos.

En general, ¿qué coberturas conviene contratar?
Las imprescindibles son:

  • Incendio

  • Daños por causas climatológicas

  • Daños por agua

  • Daños eléctricos

  • Rotura de cristales

  • Rotura de sanitarios y vitrocerámica si la hubiera

  • Robo

  • Actos vandálicos

  • Sustitución de cerraduras

  • Responsabilidad civil y defensa jurídica

Estaría bien cubrir además:

  • Atraco en la calle

  • Uso fraudulento de tarjetas de crédito

  • Asistencia en viaje

  • Asistencia a los empleados domésticos

  • Pérdida de alimentos congelados

Y conviene asegurarse de que la compañía tiene asistencia durante las 24 horas.

 

¿Qué modalidades existen?
Seguro a valor de nuevo o de reposición. Aseguramos nuestros bienes por lo que nos costaría volver a comprarlos o reconstruirlos en caso de siniestro. Es la modalidad que más nos interesa para poder reemplazar lo perdido. 

Valor real. Aseguramos nuestros bienes por su valor justo antes del siniestro; es decir, si nuestra nevera tenía 10 años, con el paso del tiempo habría sufrido una considerable depreciación. Esta modalidad es más barata, pero, obviamente, menos interesante y muy arriesgada. 

Primer riesgo. Se pacta con la compañía un valor determinado, que nunca puede estar por encima del valor de nuevo. Esto puede interesar para asegurar objetos como cuadros o antigüedades sin encarecer excesivamente la póliza.

¿Qué es la cobertura de valor estético?
Es la que nos asegura que, además de repararnos el daño, nos quedará bien. Es decir, supongamos que se nos rompe una baldosa. La compañía la repondrá, pero si no existen losetas iguales en el mercado, puede que el resultado sea poco armónico. Con esta cobertura nos darán una solución para que no suframos daños estéticos, como puede ser cambiar todo el suelo de la habitación.

¿En función de qué varía el precio?
En función de lo dicho en los apartados anteriores: coberturas, modalidades, daños estéticos, etc. Pero, además, algunas características propias de la vivienda pueden variar, y mucho, el precio de la póliza:

  • ¿Es un piso o un chalé?

  • ¿Se trata de la vivienda habitual?

  • ¿Es segunda vivienda? (la que se habita en vacaciones y fines de semana o se destina a alquiler).

  • ¿Está aislada, en una gran urbe, en una pequeña población…?

  • ¿Tiene puerta blindada, rejas, alarma u otras medidas de seguridad?

  • ¿Es un bajo o un ático?

  • ¿Cuál es su año de construcción?

  • ¿Qué tipo de construcción (convencional, lujo, madera…)?

  • ¿Cuántos metros cuadrados tiene?

 

¿Cómo valorar el capital a asegurar?
Las compañías ofrecen una estimación aproximada en función de los metros de vivienda, año de construcción, materiales… a esto se puede añadir todo aquello que consideremos de valor: equipos informáticos, antigüedades, etc. Lógicamente, se encarecerá la prima a pagar, pero es importantísimo que la valoración sea justa.

Si hacemos un infraseguro, es decir, valoramos nuestras propiedades por debajo de su valor real, la prima será menor, pero en caso de que ocurra un siniestro, sólo nos pagarán lo asegurado, no su verdadero valor. 

Si, por el contrario, hacemos un sobreseguro, esto es, valoramos en más lo que tenemos, la prima será mayor, pero en caso de problemas no nos indemnizarán por lo que habíamos dicho, sino por el valor real de nuestros bienes.

¿Cada cuánto revisar la póliza?
Cada año y siempre que varíen de forma importante los bienes asegurados. Las compañías actualizan el capital asegurado automáticamente, de acuerdo con el índice general de precios de consumo, pero puede que esto no sea suficiente. Hay que informar a la aseguradora de los bienes valiosos que se adquieran, de las obras de mejora y de las medidas de seguridad que incorporemos a la vivienda.

¿Qué riesgos no cubren las compañías?
La mayoría no cubren el hurto, el robo de objetos que estén en el exterior de la vivienda, los daños producidos por falta de mantenimiento, los daños por terrorismo, la mala fe del asegurado… y, ojo, los incendios por cigarrillos, entre otras eventualidades.

¿Estamos obligados a asegurar la vivienda al firmar un crédito hipotecario?
Sí. El Banco de España lo considera obligatorio y, por tanto, debe haber una garantía que cubra la vivienda en caso de siniestro y cuyo beneficiario sea la entidad que concede el préstamo hipotecario. Pero no es legal imponer una compañía de seguros determinada. El propietario es libre de asegurar su casa, aunque esté hipotecada, con la compañía que desee.

¿Qué tener en cuenta?
Tenemos que asegurarnos de que la póliza cubre lo que a nosotros nos interesa, y no más ni menos. Por ejemplo, puede que nos aseguren “de serie” 6.000 € en joyas, pero si nuestra bisutería no vale ni 60 €, ¿para qué queremos esa cobertura? 

Procuremos al menos que incluya:

  • Una responsabilidad civil no menor de 150.000 €, y mejor si es de 300.000 €. Procuremos que nos cubra en casa, en la calle, como peatones o ciclistas, a toda nuestra familia y al personal doméstico (canguros, profesores a domicilio, etc.).

  • Los daños por agua, que son los más frecuentes, asegurados por el 100% del capital, sin limitaciones en la reparación y búsqueda de averías.

  • Incluyamos también el trastero y la plaza de garaje, si fuera el caso.

Además:

  • Algunas aseguradoras ofrecen bonificaciones de entre el 5 y el 15% a sus buenos clientes si no tienen ningún siniestro.

  • Otras hacen descuentos si también hay una póliza de auto o de salud en la misma compañía.

 

Precauciones básicas

  • Lógicamente, siempre hay que estar al corriente de pago.

  • Leamos la póliza con tranquilidad, aunque nos aburra, sobre todo las limitaciones y exclusiones para no llevarnos sorpresas. No esperemos a tener un problema para conocer el alcance de nuestro seguro.

  • Pidamos a la compañía que nos explique lo que no entendamos.

  • Guardemos toda la documentación, incluso la publicidad, porque la aseguradora debe cumplir lo que dice tanto en el contrato de la póliza como en sus folletos.

  • Es importante conservar las facturas de los bienes valiosos que se adquieran o de las obras de mejora, eso permitirá acreditar fácilmente su valor en caso de robo o siniestro.